Lo das todo sabiendo que no recibirás lo mismo. Piensas que da igual, si total, es normal, ya hay alguien. Pero en el fondo te duele.
Lo sigues intentando, poco a poco ves que funciona y, ¡vaya, que lo has conseguido! Vives los mejores meses de tu vida, pero empiezas a darte cuenta de que lo que tienes, todo lo que has conseguido con esfuerzo y sacrificio, lo empieza a poseer otra persona.
"Cuando ya no esté junto a ti, todo lo mío será tuyo, menos mis sueños."
Vine, vi y vencí, pero, ¿para qué exactamente?